Fuente: huffingtonpost.es
En Alemania no paran de hablar de él. Y no, no se trata de la sangría. El tinto de verano ha cruzado los Pirineos para conquistar titulares y redes sociales como lo que es: una bebida sencilla, refrescante y profundamente española. El diario Frankfurter Rundschau lo define como "una versión fresca de la sangría", más ligera, sin fruta troceada ni azúcar añadido, y con una preparación tan simple como efectiva: vino tinto seco, refresco de limón y hielo. En muchos bares españoles lo preparan al instante y se sirve sin más, sin florituras. Quizá esa naturalidad es parte de su atractivo: una bebida modesta que conecta con todos los que buscan autenticidad sin complicarse.
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